«Soy Signante» — Por el derecho universal a la comunicación y el reconocimiento de las personas signantes
Nosotras, las personas fundadoras, familias, entidades aliadas, profesionales y miembros de la comunidad que integramos este movimiento, alzamos la voz a través de este manifiesto para reivindicar un modelo de sociedad plenamente inclusivo, accesible y sin barreras comunicativas.
Por ello, proclamamos y exigimos los siguientes principios rectores:
1. Patrimonio, Creación y Legitimidad de la Comunidad Sorda
Respetamos profundamente la Lengua de Signos como un elemento patrimonial incalculable, vivo y dinámico. Reconocemos que nace del esfuerzo, la resiliencia y el trabajo histórico de las personas sordas, quienes la han creado, preservado y transmitido de generación en generación, siendo hoy un patrimonio cultural y lingüístico de toda la sociedad y expandido por toda la comunidad signante.
2. Una Lengua Viva, Flexible y con Acceso a la Cultura Visual y Signante
Entendemos la Lengua de Signos no como un código rígido o estático, sino como una lengua viva, orgánica y en permanente evolución. Es una herramienta de expresión completa, rica y profundamente flexible que se adapta a las realidades cambiantes y a las necesidades humanas. Asimismo, reivindicamos que, para crear una identidad sólida, además de tener accesibilidad a la propia lengua, debe garantizarse el acceso a la propia cultura y a las formas de expresión artísticas, sociales y visuales que están intrínsecamente relacionadas con la lengua de signos.
3. Inclusión y Acceso sin Diagnósticos Excluyentes
Defendemos que el derecho a comunicarse y a utilizar la Lengua de Signos no debe estar condicionado ni limitado por diagnósticos médicos excluyentes. Reivindicamos que cualquier persona, de cualquier índole y con cualquier condición, tiene el derecho legítimo a signar y a recibir los recursos de apoyo necesarios en absoluta igualdad de condiciones.
4. Advertencia ante la Gravedad de la Privación Lingüística
Ponemos de manifiesto y denunciamos la extrema gravedad de la privación lingüística que sufren actualmente tanto las personas sordas como las personas no orales. Esta situación atenta gravemente contra el derecho fundamental a la comunicación y la accesibilidad, provocada al no garantizar un acceso pleno a la lengua oral y no poner a disposición la lengua de signos como una lengua completa y natural de opción. Advertimos que la privación de una lengua completa genera profundos problemas de comportamiento, de desarrollo cognitivo, de construcción de la identidad y de autoestima en quienes la padecen.
5. Llamamiento a Autoridades y Entidades
Instamos a las administraciones públicas, instituciones educativas, entidades sociales y agentes implicados a nivel nacional a:
- Reconocer formalmente a las personas signantes más allá de los criterios médicos o diagnósticos tradicionales.
- Ampliar los recursos y apoyos de profesionales y especialistas signantes en los colegios, centros de ocio y espacios comunitarios.
- Firmar y adherirse a este manifiesto para garantizar que la accesibilidad comunicativa sea una realidad transversal y de obligado cumplimiento en todo el Estado.
Adhiérete al manifiesto
Personas, familias, profesionales y entidades: sumad vuestra firma.
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personas y entidades ya han firmado